Casa Sardina celebra su fiesta centenario con fines benéficos

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Unas 2.000 personas se congregaron el pasado viernes 30 de junio para celebrar, junto con la familia González Herrera, los 100 años de vida de Casa Sardina. Pocos restaurantes en Málaga pueden presumir de cumplir 100 años sin haber cerrado ni una temporada.

La fiesta, que contó con la participación de una treintena de proveedores (Bodegas Ramón Bilbao, Rivendel, Bodegas Sommos, Coto de Hayas, Mombasa, 200 Monges, Bodegas Franco Española, Bodegas Vintae, González Byass, Jamones Tío Manolo, Romega 2000, Fernando Calderón, Dimaho, Cafento, Bodegas Quitapenas, Cruzcampo, Natalia Espacialidades, Bodegas Lara, Perymuz, Jamones Beher, El Colmenero de Alhaurín, Picking Málaga, Martin Soler, Coca Cola, Aguas Lanjarón, San Miguel, Román y Martos y Distribuidora Entresierras), recaudó un total de 4630 euros que han ido a parar íntegramente a las asociaciones Un Sí por la Vida y Alhmer.

El recuento se ha realizado con la presencia tanto de las asociaciones beneficiarias como de parte de la familia González Herrera. Las asociaciones han entregado como agradecimiento una placa a la familia González Herrera en la que se puede leer: “En agradecimiento a Bar Casa Sardina por ser parte de la Historia de los Alhaurinos, porque 100 años sólo se alcanzan con trabajo, dedicación, cariño y corazón. Que vuestro éxito dure muchos años más y nos permita seguir gozando de vuestra solidaridad”

Junto a la fiesta benéfica, Casa Sardina inauguró el pasado 30 de junio la Exposición Casa Sardina, 100 Años de Historia, que reunió a buena parte de clientes, amigos, y representantes de los diferentes colectivos de Alhaurín el Grande. La exposición reúne una muestra de objetos, documentación y bibliografía que la familia González Herrera ha recopilado durante más de 100 años : los libros de Diego Rodríguez Ruiz  (bisabuelo de los actuales propietarios), incansable lector en tiempos tan difíciles; la maquinaria usada por Francisco y Juan González, abuelo y padre, respectivamente de los actuales propietarios; documentos que atestiguan cómo era la restauración en los 50 licores con más de 60 años que guardan aún el precinto de los impuestos.

La exposición, que está abierta al público durante todo el verano, servirá para conocer y entender mejor Casa Sardina a través de fotografías y piezas propiedad de la familia que servirán, al mismo tiempo, para entender la vida cotidiana de los vecinos de Alhaurín el Grande en los últimos 100 años.

Qué es casa Sardina

Entrar a Casa Sardina es entrar a un verdadero museo de la Historia de Alhaurín el Grande y de la historia popular de Málaga. Las paredes, cubiertas de fotos tomadas a lo largo de 100 años de historia, nos recuerdan cómo eran los bares de la época: pequeñas tabernas en las que sólo los hombres se acercaban para beber vino y café de pucherete mientras se oía el “parte” en uno de los pocos receptores de radio que existían en el pueblo; o donde muchos iban a recibir llamadas, ya que eran de las pocas casas que tenían teléfono en el municipio.

Cada objeto que atesoran las estanterías de Casa Sardina tiene su historia. Sus actuales propietarios, Pepe, Francisco y Diego, cuentan a quien quiera escuchar la historia que hay detrás de cada uno de ellos. Cada uno tiene su pieza favorita: la vasija donde se hacía café de pucherete (una orza de barro con un grifo en el pie), la quesera donde la familia conservaba en aceite de oliva los quesos ante la ausencia de sistemas de refrigeración, la radio que servía para escuchar las emisoras de la época, o un Sagrado Corazón de Jesús aún con las marcas de haber sido arrancado por una bayoneta en plena contienda de la Guerra Civil.

Hoy Casa Sardina es lugar de cita obligada para cualquiera que desee acercarse a la gastronomía local y a las numerosas festividades que se celebran en Alhaurín el Grande: carnavales, Semana Santa, Día de la Cruz, Día de Jesús, Día de la Virgen de Gracia, Navidades… Todos los desfiles procesionales, cabalgatas y días festivos terminan con Casa Sardina convertida en un ambientadísimo mesón donde todos conviven y desde el cual se puede asistir, desde una tribuna extraordinaria, a todas estas ocasiones.