Destinos idóneos en Málaga para disfrutar en el inicio del invierno

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Hasta el próximo 6 de enero, Día de Reyes, hay muchos días para disfrutar de la provincia de Málaga. En los que son los primeros días del invierno, hay muchas excusas para acercarse a ciudades y pueblos con un especial encanto. Unos son idóneos por ser propuestas que son perfectas en el marco de la Navidad, como Antequera y Mollina -esta última con su famoso Museo de Belenes-, Otras son propicias por ser propuestas de interés cultural o natural.

En el caso de la ciudad del Torcal, este año vuelve a recuperar con fuerza el espíritu navideño con un amplio programa de actividades hasta el 6 de enero, Día de Reyes. Así, esta localidad monumental se ofrece como un destino idóneo para disfrutar en pareja, en familia o con amigos.

Eso sí, los que seguramente disfrutarán más serán los más pequeños de la casa. De hecho, hay actividades donde se lo pasarán en grande, como las exposiciones de ‘Plastihistoria’ y de ‘Superhéroes Showroom’, la pista de patinaje o las atracciones infantiles que se han instalado en el Paseo Real.

También habrá que marcar en la agenda el belén viviente que se teatralizará los días 22 y 23 de diciembre, con aforo limitado, eso sí, en el patio del Ayuntamiento. Además de este amplio programa, no se puede olvidar que en estos días Antequera presume tanto de una cuidada decoración, como de una ruta de belenes por sus calles y plazas. 

La gastronomía tradicional de la época también puede ser una buena excusa para visitar esta localidad. No en vano, los mantecados y otros dulces navideños están entre los productos más conocidos de Antequera. Además de los conventuales, hay muchas confiterías y obradores que los hacen con gran calidad.

Una escapada por Antequera también debe complementarse con visitas a su rico legado histórico, que pasa, evidentemente por los Dólmenes, sus numerosas iglesias, su alcazaba o sus museos. No se pueden obviar, claro está, ni el famoso Torcal de Antequera ni otros enclaves naturales de gran valor, como las sierras de las Cabras y las Chimeneas o la Peña de los Enamorados, entre otros.

No muy lejos de allí se encuentra Mollina y su Museo de los Belenes. Este pueblo sabe desde hace muchas décadas a vinos de calidad, gracias a sus bodegas cada vez más prestigiosas, pero desde hace muy poco cuenta con un nuevo atractivo, su recientemente inaugurado Museo de Belenes. Con una exposición de 5.000 metros cuadrados, en el que se pueden ver más de 70 belenes artísticos y casi dos millares de figuras elaboradas por reconocidos autores nacionales e internacionales, este espacio está considerado desde su apertura como el mayor del mundo. Si se va a esta localidad con esta excusa, no hay que eludir una visita a algunas de sus bodegas, como la de La Capuchina, que alberga en su interior los restos de un mausoleo romano.

Más allá de la Navidad, también hay otras propuestas de interés, como una visita a los conocidos como los ‘Pirineos del Sur’. A pesar de que el año hidrológico no está aportando muchas lluvias, el paisaje se ha convertido en una buena excusa para visitar uno de los enclaves más singulares de la provincia de Málaga, el que rodea al pueblo de Alfarnatejo. Situado a más de 900 metros sobre el nivel del mar, este municipio de la Alta Axarquía ofrece bonitas estampas para disfrutar en una escapada invernal.

También es recomendable dar un paseo por el Valle del Guadiaro. Naturaleza e historia aguardan en cualquier época del año en torno al río Guadiaro. Quien lo quiera acompañar por su recorrido malagueño (posteriormente se adentra en Cádiz, donde desemboca), irá desde Benaoján a Cortes de la Frontera, donde señala prácticamente el límite entre la Serranía de Ronda y la provincia gaditana. El valle alterna las zonas abiertas con frondosas arboledas con algunos encajonamientos del curso entre sierras kársticas, como se puede ver en el Cañón de las Buitreras, una garganta declarada como Monumento Natural de Andalucía. A esa variedad paisajística hay que unir el patrimonio de los pueblos que recorre, como las cuevas del Gato y de la Pileta, en el término municipal de Benaoján; la ribera de Jimera de Líbar o los edificios singulares de Cortes de la Frontera, como su Ayuntamiento o la Casa de Piedra.

Los castillos del Valle del Guadalteba es otra opción para disfrutar estos días en familia. La Edad Media dejó en el corazón de la provincia de Málaga importantes vestigios, como los que se pueden ver entre los pueblos de Ardales, Teba y Cañete La Real. Entre los siglos X y XV, en esta zona, que se corresponde con el Valle del Guadalteba, se vivieron episodios muy singulares que se pueden conocer en las visitas de distintos bastiones, como los de Bobastro (Ardales), Hins Canit (Cañete) y La Estrella (Teba). En sus respectivos centros de interpretación se ofrecerán los detalles de la sublevación de Omar Ben Hafsun o explicarán qué pintaba un grupo de escoceses en la toma del castillo de Teba. Recientemente, ha reabierto al público el centro de interpretación del Castillo de la Peña, que es la fortaleza que se erige sobre el casco urbano de Ardales.