Dulces navideños, entre la tradición y los nuevos sabores

Caminando por Málaga, ya sea la capital o su provincia, encontraremos ya en cualquier confitería un montón de dulces típicos de la Navidad. La tradición y la innovación se dan la mano en productos y sabores propios de estas fechas, y solo vienen a confirmar la gran riqueza gastronómica malacitana.

“En estas fechas se demandan nuestros productos de temporada como pestiños, borrachuelos, empiñonados” nos indican desde el obrador Salvador, que va camino de cumplir un siglo.  Los manjares más clásicos como los mantecados, mazapanes, alfajores turrones y los roscos de vino dulce siguen teniendo un peso importante, sin olvidar los troncos de Navidad. David Verdú, propietario y maestro pastelero de Confitería Daver en Ronda cuenta a Agro Magazine que en su negocio cada año se mantiene tres sabores del año anterior, y se incorporan dos nuevos. Marta Subires García, gerente de Postres Trufell, empresa dedicada al sector de la restauración, explica que en esta fecha sí se centran más en la venta directa al cliente final, y que ahí los troncos son un producto imprescindible; el turrón de jijona 70% y vainilla, el de Ferrero y el de queso con frambuesa son un auténtico éxito. 

La Navidad es una época perfecta para ofrecer al cliente nuevos productos y sabores. En Daver añadirán nuevos canapés salados, por ejemplo. “El año pasado fue un éxito el turrón de praliné de avellana, con frambuesas y peta-zetas, y el de chocolate blanco con almendra marcona de Valencia y pistachos. Este año tenemos como novedad el turrón de cacahuete con caramelo salado, y en bombones el de castaña y vainilla”, cuenta por su parte Levi Angelo, propietario de Levi Angelo Gelato & Chocolate junto con Hanne Engelrelst, su mujer. Su comercio no vende productos como mantecados, pero sí turrones, chocolates y bombones artesanales, cuya venta sube por estas fechas.

En Trufell, por su parte, han hecho postres especiales para el día 24 y 31, destacando un pan de especias, postres con turrón de yema y uno especial para Nochevieja de chocolate al caramelo, y que como es para despedir el año tendrá forma de reloj. Desde Salvador destacan que un año más volverán a elaborar su panettone “y es posible que tengamos un sabor nuevo que tendréis que descubrir en nuestras tiendas”, avanzan. 

Estos productos no desplazan a los más tradicionales. Así, desde el Obrador Tejeros, en Málaga capital, apuntan que en Navidad los borrachuelos y los roscos de vino son dos de los productos más demandados, junto con sus genuinas tortas locas. “A ello hay que sumarle nuestros famosos tocones de Navidad, ideales para las cenas de familia y amigos, así como los roscones de Reyes, uno de los productos estrella de estas fechas”, nos apuntan. 

El roscón es otro clásico que no falta en ningún obrador, y aunque toda la vida se vendían de cara a la festividad del 6 de enero, cada año llega antes a los escaparates (y a los hogares). En Daver preparan una variedad especial este año, hojaldrada, y otros probarán nuevos sabores. “Hace años fuimos pioneros al introducir nuevos rellenos y coberturas de chocolate en su exterior. Actualmente ya tenemos rellenos como el Kinder o la Moka con grandes ventas pero la clientela sigue siendo fiel a los clásicos para las fechas señaladas”, señalan desde Tejeros. 

Todos los profesionales con los que hemos hablado coinciden en que esta campaña de Navidad será bastante buena en ventas, ya que las familias podrán reunirse con más tranquilidad y por tanto se multiplicarán las reuniones, e incluso las cenas de empresa. Se ve cómo Málaga va recuperando poco a poco su clásico turismo, y cómo los malagueños de a pie tienen ganas de darle algún gusto al paladar. 

En ese sentido Levi Angelo estima que Levi Angelo Gelato & Chocolate triplicará sus ventas este año con respecto a 2020. En su caso no solo le afectó la pandemia del coronavirus, sino también un cambio de ubicación, de Frigiliana al barrio malagueño del Soho. La falta de viandantes jugó en su contra, pero espera que tras abrir una nueva tienda en calle Chinitas y que gracias a haberse dado a conocer con sus helados este verano la clientela aumente.

Del mismo modo, los cuatro profesionales destacan que es difícil que los dulces descritos vayan a consumirse durante todo el año y que seguirá siendo algo estacional. “El cliente final sigue demostrando que sus gustos son de temporada y tienen poca respuesta fuera de las fechas clásicas”, explican desde el Obrador Tejeros. Desde Trufell cree que si su consumo se prolongase perdería ese punto especial asociado a la Navidad, y Verdú, sin embargo, cuenta cómo en Ronda el cliente extranjero sí que consume mantecados y turrones todo el año, especialmente si tienen base de chocolate.