La lonja de Motril y su famosa quisquillá

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Para muchos desconocida y para otros, su día a día, pero lo que sí es seguro que la mayoría hemos cmido pescado y marisco proveniente de esta lonja situada en la capital de la Costa Tropical, y única en la provincia de Granada, la de Motril.

Es el único puerto español con clima tropical y bañado por las aguas puras de Sierra Nevada. Así, el ecosistema de sus aguas es muy distinto, la aportación de minerales a los seres vivos que allí habitan contribuyen a que el sabor de estas especies sean radicalmente diferentes. Por ejemplo una quisquilla no tiene el mismo sabor que la de Cádiz o Almería, la de Granada es mucho más dulce. Motivo de más por el que multitud de restaurantes y pescaderías demandan pescado con apellido Motril, con una calidad incomparable.

Hay muchísima vida en esta lonja que cada día ve como su producto se agota y se marcha a distintos puntos de la geografía española, debido a la buena situación que tiene, es el puerto andaluz más cercano a Madrid e igualmente más cercano a provincias andaluzas del interior como Jaén.

Metiéndonos en materia, la variedad de producto que llega a esta apasionante lonja, es muy diverso. Boquerones, caballas o sardinas, pasando por pulpos, gambas, besugos, salmonetes, cangrejos, langostas, bogavantes o pintarroja. Pero si de la estrella de este puerto pesquero, en el que entran miles de kilos de pescado a diario tenemos que hablar, sin lugar a dudas, hablaríamos de la anteriormente mencionada quisquilla. La quisquilla granadina, que se alimenta de un fondo marino especial, en el que confluyen el Mar Mediterráneo y las aguas dulces de la sierra, es garantía de excelencia y por ellos son muchos los estable-cimientos que especifican de donde es la quisquilla que ofertan.

Plataforma Ciudadana Pescado y Quisquilla de Motril

Una plataforma que surge para crear acciones que vayan en la dirección de promocionar y poner en valor el producto de Motril. Dar a conocer el trabajo de todos aquellos que conforman el sector pesquero de la zona, desde los pescadores hasta los distribuidores y restaurantes. Este mismo año se constituyeron como asociación para tener más opciones de llevar a cabo actividades e iniciativas que deben ser aprobadas por las autoridades pertinentes. Revulsivo que han no-tado para poder mostrarle a los amantes de los productos de cercanía, en este caso del pescado y del marisco fresco, el gran potencial que tiene la Lonja de Motril.

La Quisquillá Para terminar el emocionante recorrido que estamos realizando por el mundo pesquero de Motril, tenemos que contar que es la Quisquillá. Basado en el nombre del producto más internacional y cuyo acento se le ha puesto a la última vocal para asemejarlas a palabras tan de la tierra como graná, chicotá, levantá, espichá, etc., así nace el evento de La Quisquillá. En él, Gastronomía-Pesca-Turismo van de la mano para darle el empuje que los productos marinos de Granada necesitan. Mientras más personas los demanden, mayor serán las ventas.

En su ya tercera edición ha contado con grandes e importantes novedades entre las que destaca las Jornadas de Puertas Abiertas, impensable hace unos años que la gente de a pie entrara a una de las fronteras navales nacionales más complicadas. En el área gastronómica, contamos con cocineros de toda la provincia para acercarnos al trato del producto, con el objetivo este año, de dar a conocer los productos de bajo coste tan desconocidos como de excelente calidad. También se consolidó una de las actividades que más entusiasma al visitante, la subasta de pescado tradicional. La evolución en número de asistentes crece de manera exponencial y en esta edición, con la apertura de puertas, en los días que ha durado la cita, la circulación de personas ha sido apabullante, logrando así el objetivo que se pretende, que las personas que no trabajen en la lonja puedan visitarla y conocer todos sus entresijos.

Septiembre es un momento propicio para comer productos más nuestros, acercándonos al pequeño comercio de siempre y apostando, siempre, por lo más fresco. Tu cuerpo lo agradecerá “un poquito ná más”