Monda, un pueblo entre tres comarcas en la sierra de Alpujata

En una de las laderas de la sierra de Alpujata, incluida en esa gran cordillera protegida dentro del Parque Natural de la Sierra de las Nieves, se encuentra este pueblo, que sirve de nexo de unión con el Valle del Guadalhorce y la Costa del Sol –de hecho, está ubicado entre Marbella y Coín–. En ese emplazamiento estratégico no faltan vestigios del pasado que demuestran la importancia histórica que Monda ha tenido a lo largo de los siglos. 

Aunque no alcanza los 400 metros de altura, la cima de la colina donde se extiende el casco urbano de Monda resulta ser un excelente mirador. Se trata del cerro de La Villeta, donde se encuentran los restos originales del castillo de Monda, el edificio más emblemático de esta localidad. Si bien fue rehabilitado y convertido en un hotel –actualmente está cerrado– con una fisionomía muy distinta a la original, esta fortaleza atesora buena parte de la historia del pueblo. De hecho, algunos expertos apuntan a un hipotético origen romano. Así, Monda podría haber sido la antigua Munda Bética, donde tuvo lugar la batalla entre Julio César y Pompeyo. 

Lo que sí está confirmado es que las defensas del castillo fueron reconstruidas por Omar Ibn Hafsun en su rebelión contra el califato de Córdoba. Desde allí se divisaba, como ahora, el entorno montañoso de la Sierra de las Nieves, parte de la Hoya de Málaga y, por supuesto, el blanco casco urbano de Monda. Aunque algunos rincones del pueblo han cambiado mucho en los últimos años, muchas de sus calles siguen teniendo el encanto que le hizo merecedor de su declaración como Conjunto Histórico, hace ya cuatro décadas. 

Además del mencionado castillo y de la iglesia de Santiago Apóstol, cabe reseñar los restos de una calzada y un puente romano, así como sus fuentes. De estas últimas, sobresalen la de la Villa o la de la Esquina, aunque la más importante es el Lavadero de la Fuente de la Jaula, que tiene su origen en el siglo XVI, aunque fue posteriormente reconstruida. Sobre ella hay una cruz de mármol, aunque no es la única que se encuentra al aire libre en el término municipal. Además de las cruces que hay en El Calvario –edificado sobre una antigua era–, están las de Caravaca, del Agua y de la Sierra, sitas las dos primeras en el pueblo y la última, a las afueras. 

Para conocer el pasado más popular de Monda, se puede visitar la Casa de Mari Gloria, una importante colección etnográfica ubicada en uno de los inmuebles más antiguos de la localidad. En esta vivienda de propiedad privada se pueden ver numerosas herramientas que se empleaban antaño en labores caseras o del campo. Al estar entre el Valle del Guadalhorce y la Sierra de las Nieves, Monda compagina perfectamente lo medioambiental con lo agrícola, conformando magníficas estampas, como las de olivos, acebuches y almendros, rodeados por bosques mediterráneos. 

También hay dos arroyos que suelen llevar agua desde otoño a primavera, el Alpujata, que da nombre también a la sierra que atraviesa, y el Viejo. Ambos forman el Alcazarín, que a su vez es afluente del río Grande. Toda esa variedad natural junto a la zona de huertas abancaladas convierten esta ruta en una de las más interesantes que se pueden hacer por la comarca sin tener que hacer un gran esfuerzo físico. Para disfrutar de este entorno, basta con realizar algunos de los recorridos que se proponen desde el pueblo. Uno de ellos es el de Los Cantosales, que pasa por el castillo y lleva hasta el lugar donde se supone que tuvo lugar la batalla de Munda. Otro itinerario para los amantes de la Naturaleza es el de Moratán, que comunica Monda con el corazón de la Sierra de las Nieves. 

Otra ruta muy interesante es la subida a Cerro Gordo desde el propio casco urbano. Arrieros, caleros e incluso carboneros frecuentaron no hace muchas décadas este camino, con paso previo por la Fuente de los Morales. Se trata de un itinerario histórico, con un gran valor agrícola y etnográfico, pero también paisajístico, ya que se atraviesa un sorprendente y espeso pinar repoblado, con rincones insólitos y vistas panorámicas inesperadas.

CÓMO LLEGAR: Para acceder a Monda se puede ir a través de Coín y usar para ello, primero la A-357, y posteriormente la A-355. Otra posibilidad es la de ir desde la Costa del Sol, concretamente desde Marbella. 

DÓNDE HOSPEDARSE: Entre las opciones más tentadoras para alojarse en Monda está la de hacerlo en el remozado castillo que hoy está abierto como alojamiento. Además de ser un lugar histórico, es acogedor, tranquilo y tiene espectaculares vistas panorámicas del entorno. También hay muchas casas rurales tanto en el casco urbano como en los alrededores.

DÓNDE COMER: En el pueblo hay varios bares y restaurantes conocidos por apostar por la cocina más tradicional. Entre ellos, están Luna, La Rubia, Los Carboneros, la Bodeguita La Jaula y La Plaza. A ellos hay que unir la opción de almorzar dentro del hotel Castillo de Monda, que cuenta con un restaurante al que se puede acceder aunque no se sea huésped.