Cómo organizar una moraga en Málaga

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Cómo organizar una MORAGA en Málaga… y que no nos agüen la fiesta en el intento
No eres malagueño si no te han despertado los operarios de la limpieza tirado en la playa una mañana de verano, envuelto en una toalla con arena incrustada en (casi) todas las partes de tu cuerpo. ¿Quién no recuerda una situación así? ¿Quiénes de los lectores aquí presentes no saben qué es una moraga? Podemos disculpar a los que llevan pocos años viviendo en Málaga, tal vez a los más jovencitos… ¡pero al resto no! Estamos ante algo tan propio de las vacaciones estivales en la provincia como pueden ser los espetos de sardinas en los chiringuitos, ¿o no?
Bueno, dejando exageraciones a un lado, que también hay que decir que son muy nuestras, queremos animaros a no dejar en el olvido costumbres tan ‘malaguitas’ como las moragas, estas fiestas nocturnas en la costa malagueña en las que nos hemos reído, hemos bailado, nos hemos enamorado… ¡En 12 horas daba tiempo a hacer prácticamente de todo!
Os contamos cómo organizar una de ellas sin que nos agüen la celebración en el intento. Y es que si bien hace años no necesitábamos más que las ganas y el quedar con familiares y amigos para disfrutar, ahora hay que tener en cuenta algunos detalles fundamentales. Toma nota de estos consejos, crea ya un grupo de WhatsApp del tipo ‘Operación: Moraga 2016’ y manos a la obra. Motivos para pasar buen tiempo con quienes quieres siempre se encuentran
  1. Elegir bien la playa. Este punto es fundamental si no queremos vernos recogiendo los bártulos antes de haber abierto la primera botella de tinto de verano, ¿eh? Se pueden hacer este tipo de barbacoas playeras siempre y cuando se solicite un permiso al Ayuntamiento del municipio donde esta se encuentre. Si nos gustaría que fuera en una de las playas de la capital, como es la del Peñón del Cuervo, de las preferidas para estos fines, podéis hacer clic en el siguiente enlace y empezar a gestionar la petición: Solicitud de Moraga Ayuntamiento de Málaga. Si la idea es ir más hacia la parte este de la provincia, está la opción de Vélez-Málaga, con hasta cinco áreas en las que están permitidas, como podéis ver en este enlace: Moragas en Vélez-Málaga.
  2. Que no falte de ná: la lista de la compra. Cuantos más seamos y más personas deciden qué debemos comprar –o que no–, más cerca estaremos de tener que abortar la misión. ¿La recomendación? Elijamos a los líderes de la manada y que ellos anoten los imprescindibles: la comida, carne, pescado, patatas fritas, las siempre socorridas tortillas, empanadas, pan para bocatas, algo dulce para la ‘re-cena’…; la bebida, sin faltar la cerveza, el tinto de verano, refrescos o zumos para quienes no beban alcohol y la sorpresa de la noche, alguna que otra botella de Cartojal que se acerca la Feria y nos encanta ir entrando en faena. Ups, que siempre se nos olvida, ¡el hielo!
  3. Acondicionar la fiesta. ¿A qué nos referimos? Pues, fundamental, la barbacoa para asar la carne o el pescado. Mesas para poner las cosas, sillas para quienes se quieran sentar y varias neveras de playa para mantener las bebidas a buena temperatura. Recomendable llevar linternas o algún tipo de generador de luz si no queremos pasar una hora buscando los vasos de plástico entre las tropecientas bolsas con las que hemos aterrizado en la arena. Las moragas más sofisticadas llevan incluso carpas y alguna pequeña tienda de campaña. Sea como fuere, antes de decidir qué queremos llevar hay que consultar qué podemos utilizar, condiciones que dependen del término municipal en el que se desarrolle la moraga y que debemos conocer bien si no queremos que lo que recordemos de la noche sea la multa que pudiera caernos.
  4. El ‘outfit moraguero’ perfecto. Dícese de la ropa que debemos llevar bien puesta o guardada en la mochila, que la noche se presenta larga e intensa, avisamos. El bañador o el bikini, una muda para cuando acabemos bañándonos a medianoche –mejor no resistirse, el negarse siempre es mucho peor…–, sudadera o algo de abrigo, que de madrugada nadie entiende de verano, toalla para secarte o para echártela por encima y creedme si os digo que el saco de dormir será lo que más celebraréis tener a mano.
  5. A la hora de dormir, juntos es mejor. Y no penséis mal, ¿eh? El quid de la cuestión es que a las cuatro o las cinco de la mañana y justo a orillas del mar el fresquete puede ser considerable. El roce hace el cariño y sube la temperatura así que ya sabéis, lo que decíamos, juntos, ¡mejor!
Si conseguís pegar ojo y sois capaces de levantaros pese a los kilos de arena que puede que tengáis encima, ¡enhorabuena! Habéis sobrevivido –y estoy segura que disfrutado muchísimo– a una auténtica moraga malagueña. Como regalo, entre esos recuerdos que se graban a fuego en la memoria, el sol como mejor despertador natural y el sonido de las olas como la banda sonora de este nuevo día.
Os recordamos de nuevo, aunque ya lo señalábamos en el punto 3, que es recomendable consultar con las autoridades locales cuál es la normativa que rige en la playa donde vayáis a celebrar la fiesta. En algunas no se permite hacer fuego de ningún tipo, en otras está prohibido utilizar generadores de luz o instalar carpas o tiendas de campaña. Las autoridades pueden llegar a poner multas por incumplimiento de las normas establecidas.
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