Ronda, una ciudad monumental con sabor a vino

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Desde los primeros pobladores en la Prehistoria hasta nuestros días, la ciudad ha ido atesorando en su casco urbano y en sus alrededores un importante patrimonio artístico y arquitectónico que la han aupado entre las primeras villas monumentales de España. Pocas poblaciones pueden presumir de tener en su territorio, vestigios prehistóricos, ciudades romanas, baños árabes, majestuosas iglesias o sorprendentes obras de ingeniería. Todo ello se puede ver en uno o dos días por esta ciudad que ha hechizado a lo largo de su historia a escritores como Hemingway y Rilke, que la bautizó como «la ciudad soñada». También cautivó a directores de cine como Orson Welles.

Situada en la zona nordeste de Ronda, a unos 20 kilómetros del casco urbano, se puede visitar lo que fue una importante ciudad romana, que precedió en el tiempo a Arunda, la cual se ubicó en el actual casco urbano. En Acinipo, las distintas excavaciones han permitido encontrar una interesante estructura urbana entre los siglos I a.C y III d. C. Así se puede ver gracias a los vestigios de lo que fue un teatro y una gran plaza pública. La ciudad fue tan importante que tuvo la potestad de acuñar monedas. Además de estos restos, se han hallado evidencias de que la zona fue poblada con anterioridad. Hoy en día, en su entorno, se pueden encontrar algunos de los viñedos más populares del municipio de Ronda.

Una de las zonas más visitadas de Ronda es la Alameda del Tajo y todo su entorno, donde se incluyen algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, como la Carrera de Vicente Espinel, una larga vía peatonal y comercial que es conocida por los vecinos de la ciudad como la calle La Bola. En esta zona, además de los distintos jardines con vistas panorámicas se puede visitar la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería, levantada en el siglo XVIII y reconocida como uno de los cosos taurinos más antiguos de todo el país.

Entre el Tajo y las zonas amuralladas del barrio San Francisco, Ronda aglutina numerosos puntos de interés. Además del Puente Nuevo, construido en el siglo XVIII por Martín de Aldehuela para salvar el cañón del río Guadalevín, en esta zona se pueden ver numerosas edificaciones singulares de distintas épocas. Así, en un simple paseo se pueden ver edificios civiles como el palacio de Mondragón (construido originalmente en el antiguo Al-Ándalus), la Casa Consistorial (siglo XVIII), la Casa del Gigante (siglo XIVI, entre otras. También hay construcciones religiosas, como el alminar de San Sebastián (siglo XIV), la iglesia de Santa María La Mayor (siglo XVI) o el convento de Santo Domingo (siglo XVI), entre otros.

Ronda cuenta en su casco urbano con hasta ocho museos distintos, que permiten conocer de una forma u otra la riqueza cultural e histórica de la ciudad. Entre ellos, sobresalen los espacios temáticos, como son los museos Taurino, del Bandolero y de la Caza. El primero está incluido dentro de la plaza de toros, mientras que el segundo está ubicado en la calle Armiñán, donde también tienen su sede la colección etnográfica de la familia Lara y el antes citado museo de la Caza. También en el casco viejo se puede visitar el Centro de Interpretación del Vino, donde se explicará al visitante el arraigo que tiene la enología en este territorio, donde se aglutinan casi una veintena de bodegas de gran calidad.

Exposiciones

Ronda cuenta a su vez con dos importantes exposiciones permanentes sobre su historia, como son el Museo Municipal, ubicado en el palacio de Mondragón y el Centro de Interpretación del Puente Nuevo, situado en la zona baja de esta sorprendente construcción de ingeniería civil. A esos espacios, hay que sumar el Museo Joaquín Peinado, donde se pueden ver distintas obras pictóricas de este artista considerado como «hijo espiritual de Pablo Picasso».

El valor estratégico de Ronda a lo largo de la historia se puede apreciar a través de su recinto amurallado, que la ha protegido durante siglos de agresiones enemigas. En el entorno del barrio de San Francisco se conservan restos de esa fortaleza, pero también reminiscencias de lo que fue el arrabal. En este perímetro de la ciudad también hay que destacar construcciones religiosas como la iglesia del Espíritu Santo y un legado vinculado a Al-Ándalus, como son los Baños Árabes y el Puente Medieval, situados en el cauce del río Guadalevín. La iglesia del Padre Jesús y la Fuente de los Ocho Caños también se encuentran entre las visitas de esta zona exterior del casco antiguo.

También conocida como Cuevas de San Antón, esta capilla excavada en la roca es uno de los lugares más emblemáticos para los rondeños, ya que hasta allí es llevada cada año la Virgen de la Cabeza en una romería multitudinaria. Este templo rupestre fue construido entre los siglos IX y X para el culto cristiano por parte de los llamados mozárabes, que no quisieron renegar nunca de sus creencias. Dentro de esta gruta, hay tres espacios bien diferenciados: Uno para el culto, otra para la vivienda de los monjes que lo ocuparon en un principio y un tercero que servía para almacenar alimentos y guardar el ganado. La zona eclesiástica abarca una superficie de 272 metros cuadrados, estando compuesta por una nave principal en la que se incardina un altar.

Entre las bodegas más importantes de Ronda, destacan las de Descalzos Viejos, Joaquín Fernández, Schartz, Viloria, Doña Felisa, Cortijo Los Aguilares, Excelencia, Lunares, Vetas o Conrad, entre otras.