Senderismo entre sierras calizas y el ocaso otoñal de los bosques

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Hay decenas de rutas posibles para hacer en el último trimestre del año, con temperaturas suaves y paisajes que parecen sacados de postales.

El otoño es una estación idónea para la práctica del senderismo en la provincia de Málaga. Y lo es tanto por sus temperaturas más suaves como por sus típicas estampas, donde mandan los colores ocres de las hojas caducas. A ello hay que unir el encanto que ofrecen las sierras calizas que hay en buen parte del territorio. Ambas son dos opciones más que recomendables para esta época del año, aunque la de la hojas caducas suele tener una fecha acotada y más recomendada en la segunda parte de la estación (a partir del puente de Todos Los Santos).

La de las calizas es recomendable para todo el otoño, que brinda una buena ocasión para adentrarse en los conjuntos kársticos que hay en zonas como la Vega de Antequera, en la que podrás disfrutar con los contrastes de color que ofrecen el verde de la vegetación y los tonos grises de las rocas. 

La más famosa de estas sierras es, sin duda, la del Torcal, un conjunto kárstico espectacular. En los fines de semana este paraje natural suele recibir mucha afluencia de visitantes, hasta tal punto que se restringe el acceso a vehículos privados y hay que usar un autobús lanzadera desde la carretera de abajo (la A-7075, que une Villanueva de la Concepción con Antequera). 

Eso sí, en los días laborables suele ser un sitio relativamente tranquilo, donde se pueden ver con cierta facilidad, siempre y cuando vayamos con sigilo, ejemplares de cabra montés, algunas rapaces y la carroñera más abundante en nuestros cielos, el buitre leonado. Desde el centro de visitantes puedes hacer los recorridos clásicos, es decir, las rutas verde y amarilla o el breve sendero que lleva hasta el Tornillo. Apenas ofrecen dificultad, pero si vas con niños pequeños lo recomendable es obviar la amarilla y sólo hacer la verde y el breve sendero que lleva hasta el Tornillo, que es uno de los monumentos naturales de Andalucía que hay en Málaga. 

Otra opción es hacer la subida al Torcal de Antequeraa desde el aparcamiento situado abajo. Esta alternativa es idónea incluso si vas un fin de semana y encuentras ya cerrada la barrera abajo y quieres evitar la alternativa del autobús lanzadera, que comentaba antes. Desde la misma zona de aparcamiento verás un cartel que marca el inicio de la que se conoce como Subida al Torcal Alto. Son algo menos de cuatro kilómetros, que podrás hacer en menos de dos horas -ida-, a un ritmo moderado. De esa forma, irás disfrutando de las vistas, que según vayas ascendiendo, serán mejores, y de la flora y la fauna de este paraje natural. 

Este camino va en paralelo a la carretera de acceso para vehículos, pero no va ni mucho menos por el arcén o próximo a éste. Es más, tiene algunos tramos en los que ni siquiera se ve ese camino asfaltado.

Otra buena opción para disfrutar de ese paisaje calizo de Antequera, que contrasta radicalmente con su fértil vega, es la conocida como sierra de las Cabras. Quizás por el nombre no te sea familiar, pero seguramente hayas pasado muy cerca. De hecho, a sus pies está la conocida como Fuente de la Hiedra y dos establecimientos hoteleros con mucha solera. En este caso, hay un itinerario que asciende hasta su techo, el pico de las Cabras. Se trata de un sendero no homologado, más complejo y con mayor desnivel que las que antes comentaba del Torcal, pero esas dificultades se compensan con la tranquilidad y las vistas que ofrece el culmen de la ruta. El camino te llevará después de algunos tramos empinados a una sorprendente pradera verde entre rocas calizas. 

Para éstas u otras rutas, ten en cuenta que en este inicio del otoño debes protegerte del sol y tomar ciertas precauciones, como llevar agua suficiente para el camino. En los itinerarios como los del Torcal o la sierra de las Cabras, debes llevar un calzado adecuado para la práctica del ‘trekking’, con botas o zapatos con una suela apropiada para terrenos irregulares y que protejan tus tobillos de posibles torceduras.

Bosque de Cobre

Cuando haya comenzado el mes de noviembre, tendrás que estar pendiente del clima y de las redes sociales para prepararte una ruta por el conocido como Bosque de Cobre. Afortunadamente, hay muchos itinerarios homologados en torno a los pueblos que hay en el Alto Genal. Están abiertos todo el año, pero son especialmente recomendables en estos días de puro otoño con el que recompensa el castañar en el declive de sus hojas. En torno a Pujerra, Igualeja y Parauta están los principales itinerarios. Por su parte, en Yunquera se se ofrecen visitas guiadas durante la Fiesta de la Castaña y del Mosto. 

Una de las rutas más interesantes es la del sendero de las Caleras, en el término municipal de Igualeja, que es circular y se puede hacer en poco más de una hora. También hay otro itinerario muy interesante entre este pueblo y su vecino Pujerra. Se trata de un sendero más complejo y más largo, que es lineal y, por lo tanto, requiere de más tiempo para hacerlo.

Justo en frente de Pujerra e Igualeja se encuentran pueblos como Cartajima y Júzcar. Precisamente, entre ellos se puede hacer una bonita ruta entre castaños parcialmente, la PR-A-224, Desde allí también se podrá contemplar el paisaje del castañar más espeso, el que rodea a los pueblos que antes he citado, Pujerra, Igualeja y Parauta.

Otra bonita ruta para hacer entre castaños, es la que une a los pueblos de Genalguacil y Jubrique, que tiene algún tramo duro al tener que bajar hasta un afluente del Genal, pero que merece la pena por sus vistas panorámicas.

Bajo ningún concepto se debe entrar en propiedades privadas. Ni una fotografía original ni mucho menos coger unas castañas del suelo son una excusa para entrar en una parcela de castaños. Por otra parte, no es nada recomendable coger castañas de los arcenes. Además de poder estar en mal estado, pueden estar pisoteadas y contaminadas con los vehículos que pasan por las carreteras. Hay que tener en cuenta también que hay muchos puntos de ventas de castañas en los distintos pueblos que están en el Bosque de Cobre, ya sean en restaurantes, hoteles, cooperativas o tiendas. Suelen tener mayor calidad de las que se pueden encontrar en supermercados e incluso un precio mucho más bajo.