Taj Mahal: pasión por los sabores de la India

Pocas cocinas del mundo son tan exóticas como la india. El olor de sus especias, sus sabores consistentes y sus espectaculares colores son capaces de trasladarte a miles de kilómetros al primer bocado. Es lo que ocurre cuando entras en el restaurante Taj Mahal en la barriada de Puente de Don Manuel, en la localidad malagueña de Alcaucín. 

Kashif Rafiq regenta desde hace 13 años este local de cocina india, continuando así con el negocio familiar que inició su padre, ya jubilado, en 2006. Varios miembros de su familia contaban con restaurantes, pero en este rincón de la Axarquía no había nada parecido, por lo que se decidieron a dar el paso. Ahora, Taj Mahal es uno de los locales enfocados a este tipo de gastronomía más conocidos en la provincia de Málaga. 

La carta del restaurante se basa en la cocina de Cachemira, una región llena de historia en la frontera de Pakistán e India, de donde procede la familia de Kashif. Según explican desde el restaurante, la historia de la cocina moderna de Cachemira se remonta a la invasión de la India por parte de Timur en el siglo XV, y la migración de 1.700 hábiles talladores de madera, tejedores, arquitectos, calígrafos y cocineros de Samarcanda al valle de Cachemira. Sus descendientes, los Waza, son los maestros cocineros de esta región. 

Platos y entrantes conforman una amplísima carta donde elegir elaboraciones tan conocidas como el pollo tikka massala, el pollo balti, el cordero Tandoori Tikka, las pakoras, que son buñuelos especiados, o las samosas, el equivalente indio de la empanadilla. 

Como complementos, en el restaurante sirven distintos tipos de arroces, como el arroz 

Pilau, con hierbas y especias; arroz de Cachemira, frito con almendras, huevo, pasas y guisantes; y arroz basmati con champiñones y especias. Además, ofrecen diez guarniciones vegetarianas diferentes que pueden ser un plato principal o un acompañamiento a compartir.

También se ofrecen panes típicos como el naan, elaborado con harina de trigo; el kulcha, de harina blanca; el chapati, hecho con harina integral; o el paratha, que es un pan plano hojaldrado frito en una sartén de piedra.

Los que prefieran optar por un menú, de lunes a viernes pueden elegir entre uno de los platos que están disponibles para esta opción en la carta, cocinados con pollo, cordero o gambas, un entrante, un complemento y una bebida. 

Del lugar de origen de Kashif se pueden degustar numerosas elaboraciones bajo la opción ‘Taste of Kashmir’ con auténticas combinaciones de sabores, como pakora de gambas, Paneer Karahi, cordero Rhogan Josh, Tandoori combinado o cebolla Bají, entre otras. 

En el restaurante Taj Mahal se pueden encontrar platos tradicionales y únicos dentro de las especialidades del chef, recetas que no se pueden degustar en otros restaurantes de la zona. Es el caso del Achari, que es un plato de curry de sabor picante cocinado en escabeche con especias; la lababdah, cuyo significado es “rendición”, y que proviene del norte de la India, el tongi y el chile con ajo.

Todos los platos de Taj Mahal están adaptados al gusto español a lo que a picante se refiere, por eso siempre dan a elegir en sus platos tres opciones: suave, medio o picante. “Cada vez tenemos más público nacional y a los españoles les gusta el picante, pero no tanto como a los extranjeros, principalmente a los ingleses, que están muy acostumbrados a este tipo de comida. Por eso suelo poner un picante un punto por debajo, pero es verdad que son muchos los comensales que me sorprenden porque piden más picante”, apunta Kashif. 

Con la llegada de la pandemia, este joven hostelero apostó por el servicio a domicilio y es lo que les ha hecho sobrevivir en los duros momentos por los que pasaba el sector. “Funcionó bastante bien, porque por la zona no había ningún restaurante que lo hiciera y tuvimos muchos pedidos, yo intenté convencer a los compañeros de otros locales para que hicieran algo similar, pero al final me quedé solo y es lo que hizo que nos salváramos de la pandemia”. Actualmente, continúan con este servicio que va en aumento, cada vez con más pedidos.

La cabeza de Kashif Rafiq no para de pensar en nuevos proyectos. El pasado año instalaron una zona chill out para el copeo en la terraza del local con música en directo y, si todo va bien, el próximo año abrirá un nuevo local, aunque, según comenta, aún es pronto para dar más pistas.