El etiquetado del huevo: calidad, seguridad y…códigos

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Descubre quién, el qué, el cómo y el dónde del producto estrella de las granjas

Las medidas de control en la producción, distribución y etiquetado de productos agroaliementarios en España son tan exhaustivas como necesarias. Saber cómo se han producido, en qué condiciones, de qué provincia provienen o incluso cuál ha sido su productor son tan solo algunos de los datos obligatorios que deben portar estos productos. 

Uno de estos alimentos, cuyo etiquetado en España es considerado como uno de los mejores de Europa, es el huevo. Inma Rueda, directora de Granjas Salvi, ubicada en el corazón de la comarca del Guadalhorce, en el término municipal de Coín, y a escasos kilómetros de Málaga y de la Costa del Sol, desglosa y explica cuan completa es dicha acción de etiquetar este producto. 

Todos los huevos que se producen en España de manera legal tienen que ir etiquetados. Un huevo sin etiquetar no es fiable, a no ser que sea para consumo propio. Estos es, que los produzcas para ti mismo sin idea de venderlos”, comenta Inma. “Si un huevo no está etiquetado no puedes saber nada sobre él, ni de dónde viene, ni qué tipo de producción ha llevado… Gracias al etiquetado podemos categorizar por calidad. De hecho, en Granjas Salvi informamos hasta la fecha de consumo preferente, aunque no sea obligatoria”.

Granjas Salvi nace del esfuerzo de Salvador Pavón Santos, quien desde muy pequeño supo que su vida estaría siempre ligada a la naturaleza. Este decidió invertir sus pequeños ahorros en comprar algunas gallinas ponedoras y comenzar a cuidar del producto. Hoy, tras treinta años produciendo huevos, esta granja productora posee 70.000 de estas aves, cuyo producto se etiqueta con minuciosidad y control. Estos se dedican exclusivamente a la producción de huevos en jaula, sin embargo, en su catálogo se pueden encontrar huevos de todos los estilos de producción a la venta.

Los códigos de etiquetación 

El código de impresión de los huevos en España debe llevar un total de once dígitos, repartidos en nueve números y dos letras, y está regulado por el Organismo de Control Autorizado (OCA). Este código se reparte de la siguiente manera:

El primero dígito corresponde a la forma de producción en que se ha desarrollado el huevo: el código 0 es el huevo ecológico, el código 1 es referido para las gallinas camperas, el código 2 es la gallina de suelo, es decir, aquella que está suelta en la nave, y el código 3 son aquellas criadas en jaula. 

El segundo dígito serán las siglas ES, en referencia al código del estado miembro de la Unión Europea del cual procede el huevo.

Los últimos ocho dígitos se desglosan de la siguiente manera. Los dos primeros números equivalen a la provincia de procedencia, los tres dígitos siguientes corresponden al municipio en particular, y por último, los tres últimos dígitos nos informarán sobre la granja de producción. 

Para Inma, la elección del huevo depende sobre todo de la economía o necesidad de cada familia para con este alimento. “En España todos los estilos de producción están muy bien. Sin embargo, según su categorización, los huevos son más o menos caros, por lo que la elección de uno u otros es totalmente personal. Las producciones de España son todas legales y sus medidas muy exigentes, por lo que cualquier elección será acertada”.

La importancia de los huevos en la alimentación

Todas aquellas personas que estén mínimamente familiarizadas con los alimentos y sus valores nutricionales sabrán que el huevo es uno de los productos más nutritivos del mercado.

Este alimento nos aporta proteína de alta calidad biológica, contiene vitaminas del grupo B (B1, B3, B12, ácido fólico y biotina), A, E y D e incluye en su composición minerales como el selenio, el zinc, el fósforo o el hierro. 

Todas estas propiedades se traducen en beneficios para nuestra salud, como por ejemplo un aporte enorme de energía, muy recomendable para deportistas; equilibra el sistema nervioso y mejora la función cerebral; es muy bueno en casos de anemia y es altamente antioxidante, entre otros.

Además, con el avance en la ciencia y las investigaciones, ha habido algunos “bulos” en torno al huevo que recientemente han sido desacreditados. El más famoso de ellos ha sido el relacionado con la peligrosidad de consumir este alimento en altas cantidades debido a que aumentaban nuestros niveles de colesterol y triglicéridos. 

Por ejemplo, según un estudio publicado en European Journal of Nutrition y llevada a cabo por el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge, el consumo de hasta un huevo al día (esto es, 7 a la semana) es completamente saludable. También es cierto que siempre deberían consumirse dentro de una dieta equilibrada, alternando esta elaboración con otras en relación al pescado, la carne y las verduras.

Otro estudio, esta vez elaborado por la Mashhad University of Medical Sciences, en Irán, ha llegado a la conclusión que todas estas subidas de colesterol se deben al consumo de grasas trans, de comida basura, o incluso el padecimiento de situaciones de estrés. 

De hecho, el último estudio publicado en torno a este tema se realizó en el medio The American Journal of Clinical Nutrition, donde se recogen las conclusiones del Population Health Research Institute (PHRI) y del Hamilton Health Sciencies , quienes, tras analizar los datos de tres grandes estudios internacionales, llegaron a la conclusión de que la ingesta moderada de huevos no supone un aumento del riesgo de la enfermedad cardiovascular ni un mayor riesgo de mortalidad. De hecho, tampoco se encontró una asociación entre el consumo diario de huevo y el colesterol en la sangre.

Reafirmando a Inma Rueda, los huevos etiquetados en España son de una calidad indiscutible y, junto a la desacreditación de estos bulos en torno a su peligrosidad, el huevo debería formar parte indispensable de la dierta mediterránea diaria.