Planes caseros para ‘foodies’

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Adoran la buena mesa y el buen beber. Conocen los restaurantes de moda, las últimas tendencias gastronómicas, los productos más selectos e incluso hacen sus pinitos en la cocina. Son los foodies, un movimiento surgido en los años 80 que aglutina a los amantes de la comida.

El término fue acuñado en 1984 por Paul Levy, Anna Barr y Mat Sloan en su libro “The Official Foodie Handbook” (El manual oficial para los foodies). En él, Levy explicaba que “los foodies tienen tan buen sentido del humor como gusto por la comida. Identifican nuevos e insospechados lugares y restaurantes –uno de sus juegos favoritos– y siempre comen aquello que se adapta a su presupuesto y circunstancias”.

Ser foodie es todo un estilo de vida. Estos aficionados del mundo culinario dedican gran parte de su tiempo a conocer nuevas bodegas, locales singulares, ingredientes innovadores, productos ecológicos y menús exóticos. Para tal fin, son capaces de emplear sus vacaciones en recorrer diferentes rincones del mundo, profundizando en sus conocimientos, descubriendo nuevos sabores y explorando diferentes técnicas de cocina.

Generosos o vanidosos, según se mire, los comidistas comparten sus hallazgos y creaciones en redes sociales y blogs, convirtiéndose en auténticos prescriptores gastronómicos. Ahora que la crisis sanitaria de la Covid-19 ha obligado al cierre temporal de la hostelería y la movilidad territorial se ha limitado, estos amateurs culinarios buscan alternativas para seguir ahondando en su gran pasión. Si aspiras a ser un foodie o si ya formas parte del movimiento, te recomendamos algunos planes caseros para no perderte nada de lo que se mueve en el ámbito gastronómico.

De vinos

Los amantes de la enología y los productos premium tienen distintas propuestas formativas y sociales, por ejemplo, Catar en Casa (catarencasa.es), una plataforma que acerca experiencias de ocio gastronómico a los hogares con catas on line de todo tipo de productos gourmet en vivo y en directo, desde vinos a conservas, pasando por chocolates y embutidos.

Una buena oportunidad para pasarlo bien en grupo o en solitario y para regalar esta experiencia por lo que supone hacer una cata de productos gourmet sin salir del salón y con el sumiller al otro lado del ordenador. Además, incluyen materiales de cata con conceptos muy sencillos para los no iniciados en el mundo del vino y los productos gourmet. Le Grand Cru Academy (alexpardo.es/grand-cru-academy), es otra opción para los amantes del vino. Se trata de un canal de formación amedida, con temarios actualizados y flexibilidad horaria.

El sumiller Alex Pardo es el responsable de este innovador proyecto donde se imparte el Curso Superior de Vinos del Mundo, orientado a profesionales, estudiantes y aficionados. Para ello, ha reunido a 18 de los mejores sumilleres de España que ofrecen un total de 90 vídeos y 19 horas de grabación formativa. En el ámbito local, el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen ‘Málaga’, ‘Sierras de Málaga’ y ‘Pasas de Málaga’ impulsa diferentes cursos online para profundizar en el conocimiento de los vinos malagueños.

Con las manos en la masa

Las tardes en casa pueden ser más dulces si se dedican a la repostería. Además de las numerosas recetas que se pueden encontrar navegando por internet, las redes sociales se han convertido en un gran escaparate de confitería que invitan a pasar más tiempo en la cocina. Uno de los perfiles de Instagram más populares es el de la gaditana @megasilvita, que cuenta con 195.000 seguidores. A través de sus fotos y stories se pueden seguir las recetas paso a paso de los pasteles más suculentos. También se encuentran alojadas en su blog (blogmegasilvita. com).

Los que busquen elaboraciones saludables y se decidan a incluir en sus postres semillas de lino, harina de avena, aceite de coco o yogures de soja, deben seguir las propuestas de @realfooding.postres, un perfil de Instagram vinculado al nutricionista onubense Carlos Ríos, creador del movimiento Realfooding, un estilo de vida al que se han sumado miles de seguidores por redes sociales.

Una imagen vale más que mil palabras

La comida entra primero por los ojos y para ser un influencer en el mundo de la gastronomía es fundamental cuidar al máximo todos los detalles.

Para sacarle el máximo partido a los descubrimientos o propuestas culinarias, te recomendamos aprender algunos trucos de fotografía a través de cursos especializados. La plataforma de cursos Domestika (www.domestika. org), propone formación online a precios asequibles para aprender a realizar y retocar las mejores instantáneas gastronómicas de la mano de grandes profesionales como Francesc Guillamet, uno de los mejores fotógrafos gastronómicos del mundo.

Por su cámara han pasado las creaciones de grandes cocineros como Ferran Adrià, Sergi Arola o los hermanos Roca.

Lectura gastronómica

Los libros son grandes compañeros de fatigas en la cocina. Para salvar un plato muy salado, encontrar el punto perfecto de un filete o saber cómo cocer la verdura para conservar sus nutrientes, hay que tener siempre a mano el libro “Cocinología, la ciencia de cocinar”, de Stuart Farrimond, que recoge las principales técnicas de cocina, trucos y preparaciones para hacer de los fogones un auténtico laboratorio de sabores. Y ahora que tanto se apuesta por la sostenibilidad, el producto de temporada y la cocina de cercanía, en la biblioteca de un foodie no puede faltar “El Jardín del Chef”, una obra que recoge más de 80 recetas de 40 de los mejores cocineros del mundo, que utilizan para sus elaboraciones productos de su propio huerto. Además, a través de extraordinarias fotografías se pueden conocer invernaderos tropicales, granjas comunitarias urbanas o huertos domésticos, entre otros originales espacios de cultivo.