Vuelve el color naranja más dulce a cocina, vuelve el albaricoque

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El albaricoque es una fruta dulce y ácida a la vez, cuya versatilidad en cocina la hace apta para cualquier tipo de elaboración en los fogones

Llega el mes de mayo y, junto a él, uno de los frutos más coloridos, versátiles y…desconocidos en nuestras cocinas: el albaricoque. A la hora de introducir frutas en nuestros platos, nos hemos acostumbrado a utilizar productos más comunes como la manzana, la mandarina o incluso el plátano. Sin embargo, existen un sin fin de ingredientes de origen frutal con unas características tan propias y un sabor tan particular que anclarnos en lo común podría tildarse de error.

Vuelve el color naranja a nuestra despensa, vuelve la belleza, el frescor y el dulzor del albaricoque.

El árbol y su fruto

El albaricoque nace del árbol albaricoquero. Este pertenece a la familia de las rosáceas, donde también encontramos otros árboles frutales como el cerezo o el melocotonero. Este fruto es redondo con una hendidura en el centro. En su interior se encuentra la pulpa, de un fuerte color amarillo. El albaricoque es una fruta dulce y ácida a la vez, cuya única semilla que contiene es tóxica. 

De origen asiático, este árbol frutal florece entre marzo y abril antes de que broten las hojas. El clima cálido y libre de heladas les hace florecer muy pronto, de ahí que la zona mediterránea sea el lugar ideal.

El albaricoque es una fruta de temporada, es decir, solo se puede consumir fresca cuando se recolecta del árbol, entre mayo y agosto. Un apunte a tener en cuenta es que este fruto deja de madurar una vez es arrancado de la rama: estos frutos no deben ingerirse verdes, ya que pueden llegar a ser indigestos.

Propiedades nutricionales del fruto

Los albaricoques son ricos en hierro, potasio, el cual evita la retención de líquidos; calcio, magnesio y vitamina B3, muy beneficiosa para el sistema nervioso. Sin embargo, por encima de todas ellas destaca la vitamina A, de la cual posee la mitad de la dosis diaria de un adulto y la cual es esencial para el cuidado de la visión, el buen estado de la piel, el cabello, los huesos y el sistema inmunológico.

Los albaricoques frescos también son ricos en taninos, lo que le aportan una propiedad astringente, antiinflamatoria y antioxidante que favorecen la digestión. Su aporte energético es de 39,7 kcal por 100 g, por lo que es realmente saludable comerlo como snack entre horas: esto se debe principalmente a la gran cantidad de agua que posee. También cabe destacar su abundancia en fibra.

Su uso en cocina

El uso en cocina del albaricoque es infinito. Estos pueden comerse crudos, desecados en almíbar, en confitura, asados… Además, a partir de su semilla se pueden obtener aceites y aromas.

Recetas elaboradas con albaricoque

Albaricoques con hierbas y miel

Ingredientes: 40 g de mantequilla sin sal, 1 Kg de Albaricoques, 100 ml de Miel, 1 puñado de tomillo en ramitos y hojitas de albahaca

Preparación: Precalentamos el horno a 180ºC. A continuación, derretimos la mantequilla en una sartén a fuego medio, añadimos los albaricoques y los cocinamos unos minutos sin remover. Posteriormente se incorpora la miel y, esta vez sí, removemos con mucho cuidado. Una vez mezclado, se añaden las ramitas de tomillo y las hojitas de albahaca y pasamos la sartén al horno. Esta se asa durante 8-10 minutos hasta que los albaricoques estén suaves, los sacamos y los dejamos reposar unos minutos antes de servir. ¡Listo!

Gazpacho de albaricoque y zumo de uva

Ingredientes: 8 albaricoques sin hueso, 2 cucharadas de azúcar blanco, 250 ml de agua, zumo de limón, 250 ml de zumo de uva, 250 ml de yogur natural, 2 rebanadas de pan blanco sin corteza y menta.

Preparación: colocamos todos los ingredientes en un procesador de alimentos exceptuando el pan y las hojas de menta. Se trituran hasta que quede una masa suave y homogénea. Para conseguir un mayor espesor, se le añadirán los trozos de pan y se vuelve a batir. Por último, se deja enfriar hasta servir y se le añaden hojitas de menta como decoración. 

Pastel de albaricoques y lavanda

Ingredientes: 50 g de albaricoques partidos por la mitad secos muy picados, 5 Albaricoques partidos por la mitad secos, 400 ml de yogur griego bajo en grasa, 110 g de mantequilla sin sal, 110 g de crema agria, 220 g de azúcar blanco, 220 g de harina con levadura, 4 Huevos grandes, 2 cucharadas de extracto de vainilla y 2 cucharadas de flores comestibles de lavanda

Preparación: Precalentamos el horno a 170ºC. Engrasamos un molde y colocamos encima papel resistente a la grasa. A continuación, se mezcla la mantequilla, la crema agria, el azúcar, la harina, los huevos, el yogur y el extracto de vainilla en un recipiente grande y se bate hasta que quede suave. Una vez conseguido, se añade una cucharada de las flores de lavanda y las mitades de albaricoque finamente picadas. Volvemos a batir. Posteriormente se coloca la mitad de la masa en el molde y añadimos el resto de las mitades de albaricoque encima de nuestra masa. Horneamos durante 30-40 minutos. Una vez listos, los dejamos enfriar durante 10 minutos antes de sacar del molde. sPor último, se le añaden el resto de flores de lavanda a modo decoración y se sirve.