Cocinando con algas: tipos, beneficios y usos en cocina

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Existen unas 25.000 especies de algas catalogadas, sin embargo, solo unas pocas se comercializan para uso alimentario

Hasta hace relativamente poco tiempo, las algas en occidente no eran mucho más que una molesta maraña de vegetación marina que se nos pegaba a los pies en la orilla de la playa o que divisábamos en las profundidades marinas cuando navegábamos o hacíamos buceo.

Sin embargo, la cocina evoluciona y es un como una gran esponja, que todo lo absorbe. En Oriente, véase Japón o Corea del Sur, este producto ha estado asentado en su cultura gastronómica de una manera casi ancestral. Sin embargo, en Europa, fueron los grandes chefs, innovadores y vanguardistas, quienes comenzaron a apostar por la introducción de estos organismos vivos en sus cocinas.

Propiedades y beneficios de las algas

Las propiedades y beneficios que aportan las algas a nuestro organismo son dignas de mención. Como alimento de mar, nos aportan una gran cantidad de yodo. Este es un oligoelemento imprescindible para el metabolismo energético de las células. Además, éstas son una buena fuente de fósforo y calcio, lo que nos ayuda sobremanera a mantener dientes y huesos sanos. También nos aportan magnesio, necesario para una buena formación ósea. Las algas se pueden considerar especialmente ricas en hierro, siendo muy interesante su cantidad y presencia de vitamina C. Además, encontramos en ellas pequeñas dosis de selenio y cinc.

En definitiva, las algas son un concentrado de minerales que ayudan a nuestro organismo de muchas y muy variadas formas, como por ejemplo, con su efecto depurativo, siendo interesantes para desintoxicarnos después de un exceso gastronómico.

Por otro lado, este producto ayuda a regular la función intestinal, el colesterol y el azúcar. Tienen un alto contenido en fibra, lo que refuerza las defensas y aumentan las bacterias buenas en el intestino, logrando frenar a otro tipo de bacterias más dañinas, como por ejemplo aquellas responsables de causar enfermedades como el cáncer de colon.

Algas en cocina

Hay dos estilos de cocinado para este producto que predominan sobre el resto:

Las algas frescas en sal únicamente se hierven. El paso a paso de la elaboración sería comenzar sumergiendo las algas en agua y removiéndolas, cambiando el agua tres veces para eliminar por completo la sal. Después, éstas se cuecen en agua hirviendo. Por último, se escurren y reservan para la receta en cuestión.

Por su parte, las algas deshidratadas, se pueden añadir directamente a guisos, sopas o cualquier receta cocinada con abundante agua.

Las algas pueden formar parte de todo tipo de recetas y elaboraciones. A pesar de tener un fuerte anclaje en el sushi, las algas puedes hacer un gran equipo en platos de ensalada, en guisos, en cremas, en elaboraciones más vanguardistas como decoración, o incluso en platos más tradicionales como ingrediente extra en una hamburguesa. 

Cinco tipos de alga muy conocidas en cocina

Existen unas 25.000 especies de algas catalogadas, sin embargo, solo unas pocas se comercializan para uso alimentario. A continuación se podrán entonar cinco de las algas más famosas y comunes dentro del mundo gastronómico. Tomad nota y a disfrutad: 

Alga Nori

Esta es la más utilizada para los rollitos japoneses o ‘makis’, es decir, para elaborar sushi. Este tipo de alga también puede encontrarse en polvo. Sus notas marinas y salobres la hacen ideal para acompañar ensaladas o aves.

Alga Wakame 

De textura melosa, ligeramente crujiente y algo carnosa, es otra de las algas más famosas en Europa. Para ello este tipo de textura, hay que dejarla entre 10 y 20 minutos en remojo, a fin de que absorba el agua. Suele utilizarse para acompañar ensaladas.

Alga Agar-agar

Este tipo de alga no tiene color, sabor, ni olor, pero tiene un poder espesante y gelificante muy elevado, por lo que suelen usarse en elaboraciones como flanes, purés, etc. Este producto también podemos encontrarlo en forma de tira, cuya textura la hace muy popular entre los vegetarianos. 

Alga Kombu

Plana, de color pardo, de grandes dimensiones y muy apreciada por su consistencia carnosa y su intenso sabor umami. Muy utilizada en caldos, salsas y para reblandecer alimentos. Se puede tomar hervida, pero también tostada: se hornea, se tritura y se utiliza como condimento.

Lechuga de mar

Muy parecida a la lechuga común, este alga cuenta con un intenso sabor a mar y una textura muy fina. Su forma de sábana la hace perfecta para envolver verduras y pescados para hornear.

Como se puede comprobar, todas las algas son tan diferentes y, a su vez, tan parecidas, que pueden considerarse como un mundo gastronómico enorme y aparte del resto para aquellos cocinillas que se decidan a investigarlas. Y tú, ¿las has probado todas? ¿Cuáles son tus favoritas?