‘Foodie’ por un día

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gastro

Que la gastronomía se ha transformado en un reclamo cultural en los últimos años ya no lo duda nadie. Y que la oferta gastronómica de calidad atrae turistas a las ciudades, tampoco. La gastronomía en sí misma es cultura. No solo porque requiere de un proceso creativo previo, sino porque a través de ella podemos conocer las costumbres y raíces de un territorio. La gastronomía es un punto de encuentro donde se entretejen relaciones sociales. Va mucho más allá del hecho en sí de comer. Es una forma de experimentar los sabores que hacen especial a una región en la que no hay distinción entre profesionales que quieren seguir aprendiendo o personas deseosas de disfrutar de nuevas experiencias. Ya lo dice Rafael Ansón, presidente de la Real Academia de Gastronomía: “Los turistas vienen a conocer la gastronomía tanto como las catedrales”.

No sólo los turistas

Y no sólo los turistas, sino que hoy en día también hay amantes de la buena mesa dispuestos a indagar para conocer establecimientos de calidad, origen del producto y tendencias culinarias como auténticos exploradores gastronómicos. Son los denominados foodies.

Con el ánimo de aunar este espíritu explorador, turístico, cultural y culinario, Málaga se come ha puesto en marcha el proyecto “Foodie por un día”, una serie de rutas gastroturísticas que se desarrollan a lo largo y ancho de la provincia de Málaga y que muestran lugares singulares relacionados con la gastronomía. El objetivo de la iniciativa es ofrecer ocio en torno al mundo gastronómico, descubriendo lugares singulares y dando especial importancia a los pueblos del interior de la provincia. Catar vinos en el propio viñedo, elaborar mermelada casera en un huerto de naranjos, participar en la vendimia o desayunar en un molino centenario son solo algunas de las propuestas ofertadas para conocer el lado gastronómico de Málaga. “Foodie por un día” dispone de más de una veintena de actividades que se desarrollan en las comarcas de la Axarquía, Serranía de Ronda y el Guadalhorce.