Primavera en el mercado

60
shutterstock_198905618

Del cuchareo y los guisos calientes a las ensaladas, las sopas frías y la macedonia de frutas. Algo se está cociendo en nuestras despensas y tiene mucho que ver con la estación del año que estamos a punto de estrenar. La primavera llega con muchos cambios en nuestro día a día: más horas de sol, mayores posibilidades de disfrutar del buen clima y de ocio al aire libre y ciertos cambios en lo que a alimentación se refiere.

La nueva temporada llega acompañada de buenas intenciones: el verano se acerca y más de uno está pensando en la ‘Operación: Bikini’ –“¿estaré aún a tiempo?”– y las temperaturas, sensiblemente más altas, invitan a degustar platos más frescos y ligeros. “La coliflor, el brócoli y frutas como las fresas, las naranjas, las peras y pronto los nísperos ganan protagonismo en nuestra dieta”, explica Ana Márquez Guerrero, profesional del Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía. Desde su consulta Nutrisana Educación conoce muy bien las posibilidades que ofrece la gastronomía para adaptarnos a las preferencias y necesidades de esta época. “Es fundamental cuidarse siempre y para ello yo recurro a platos de temporada con ingredientes de temporada y a ser posible de cercanía. En Málaga tenemos unas huertas magníficas que dan excelentes frutos y alimentos y hay que aprovecharlo”, señala Márquez.

Vamos tomando nota para nuestra próxima visita al mercado: “fruta, verduras, legumbres, pescado, algo de hidratos de carbono…” Como ya apuntaba anteriormente Ana, aprovechemos las deliciosas naranjas que hay por la provincia, las fresas, “los aguacates y las manzanas”. Preferentemente en crudo, “masticadas”. De un tiempo a esta parte se han puesto de moda zumos y derivados –batidos, smoothies–, pero en Nutrisana señalan que es mejor tomarlas al natural, “para notar texturas diferentes, obtener los beneficios que supone el ingerirla de esta manera, pues arrastran glucosa, colesterol, y la experiencia en sí es especial y positiva”.

Las legumbres caen en el olvido erróneamente en no pocas ocasiones. Se asocian a sopas, guisos y al cuchareo pero realmente se pueden cocinar de mil y una formas y tanto en primavera como en verano no debemos dejarlas a un lado. Solo hay que innovar en la manera de prepararlas, como puede ser el utilizarlas “en ensaladas y purés”, sugiere Ana Márquez.

Dicho lo cual, ya solo queda ponerse manos a la obra. La mejor forma de ver la sinfonía de colores y aromas que trae consigo esta estación del año es darse un paseo por algunos de los mercados malagueños y comprobar en vivo y en directo cómo van cambiando los puestos y van incorporando los productos frescos propios de los meses de marzo, abril y mayo. Probablemente en la fruta sea donde más lo percibamos.

¿Nuestra sugerencia? Aprovechar una mañana primaveral cualquiera y acudir a sitios tan emblemáticos como el Mercado de Atarazanas, en pleno centro de la ciudad. Este precioso complejo de estilo arquitectónico neomudéjar cuenta con materia prima de gran calidad para seguir la dieta mediterránea y visitarlo ya es toda una experiencia. El de Huelín y el de Salamanca son otros dos muy recomendables –este último en el barrio de El Molinillo– y el del Palo puede dejarnos muy buen sabor de boca si nos dejamos aconsejar por los profesionales de pescaderías y marisquerías que llevan toda una vida en esta zona de Málaga llena de solera y tradición marinera.

Disfrutad la experiencia, saboread el momento… ¡Y feliz cambio de despensa!