La Restinga Beach Club, un pequeño tesoro gastronómico entre Nerja y Torrox

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En una pequeña cala situada entre Torrox y Nerja, concretamente en la Playa de Vilchez, se ubica La Restinga Beach Club, un rinconcito de aires caribeños y cocina mediterránea en el que disfrutar en estos días de sol que hay todavía en Málaga.

Son más de 40 años los que lleva este establecimiento ofreciendo lo mejor de la gastronomía malagueña a mesa y mantel, porque si algo distingue a este chiringuito a pie de playa es por su puesta en escena. Tanto la mantelería y el menaje como la presentación de los platos distingue a La Restinga de cualquier otro merendero del litoral malagueño. 

A ello se une la calidad de su cocina, con una carta de pescados y mariscos procedentes de La Caleta de Vélez, donde destacan los espetos de sardinas, dorada, calamares o rodaballo espetado, bacalao o, este año como novedad, salmón. “Tratamos de mantener una buena presentación en los platos, pero mantenemos la esencia del chiringuito de playa”, afirma Sebastián Degarbo, gerente del local. 

Pero sin duda, la especialidad de la casa son los arroces, que van marchando durante todo el día sin necesidad de encargarlo con antelación. “Llegas, lo pides y en 25 minutos lo tienes en la mesa”, comenta Degarbo. 

Para elaborar sus reconocidas paellas, utilizan arroz bomba de Calasparra, uno de los tres únicos tipos de arroz en España con Denominación de Origen Protegida, “azafrán y no colorante y el majado tradicional”. La calidad del ingrediente base y el buen hacer de Sebastián Degarbo en los fogones hacen de este plato uno de los más demandados en sus diferentes versiones, como la paella mixta, con pollo y mariscos, la paella marinera, que solo lleva marisco, arroz negro, arroz con verduras y también una magnífica caldereta de arroz con carabineros, bogavantes o langosta. Y todo acompañado por unas ensaladas en las que se cuida tanto el producto como los detalles, o por otros platos frescos, como el ceviche, que lo elaboran con corvina.

La Restinga Beach ofrece una carta de vinos con más de medio centenar de referencias donde se apuesta por los vinos malagueños y andaluces, así como por otras denominaciones de origen de todo el territorio nacional. De su selección se ocupa María del Carmen Alaminos, esposa de Sebastián, que también se encarga de los postres que se hallan en la carta, elaboraciones caseras y deliciosas para culminar un buen almuerzo o cena.