“Queremos hacer de Cortijo del Arte un Relais&Châteaux”

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Entrevista con Santiago Roca, director y propietario de Hotel Cortijo del Arte (Pizarra)

Hotel&Restaurante Cortijo del Arte se encuentra en la fértil vega del Guadalhorce, concretamente de Pizarra, una localidad apenas a 15 minutos de Málaga y el aeropuerto internacional. Un espacio de remanso donde se levanta una antigua vaquería árabe reconvertida en hotel boutique. Cuenta con 18 exclusivas habitaciones y una oferta inigualable de turismo activo, tanto cultural como gastronómico.

A grandes pinceladas, ¿qué es Cortijo del Arte?

Pues es un concepto de hotel rural pero donde se dan servicios de hotel boutique

¿Cuál es su principal clientela?

En un 80 por ciento, son centroeuropeos. Fundamentalmente, alemanes, belgas, holandeses y, en verano, españoles.

¿Qué valor añadido tiene el hotel?

Sobre todo la oferta complementaria basada en el turismo activo. En Cortijo del Arte, hay mucho que hacer y descubrir. Desde aquí, gestionamos visitas al Caminito del Rey, a bodegas locales, almazaras, excursiones, senderismo, paseos en carreta tiradas por mulas, y un largo etcétera. El objetivo es que los clientes se sientan muy activos. Tenemos un paquete gastronómico y otro cultural.

¿De qué categoría es?

Es un tres estrellas aunque, por dimensiones e instalaciones, podría ser perfectamente un cuatro estrellas. Cuenta con 18 habitaciones, piscina al aire libre, restaurante, y 6.000 metros cuadrados de extensión.

¿En qué consiste el paquete gastronómico?

Tal como he dicho, ofrecemos visitas a bodegas que elaboran vino, almazaras donde el visitante comprueba in situ como hacen aceite de oliva y una cocina mediterránea de alto valor. Otro aspecto novedoso, son los grupos gastronómicos. Nos va fenomenal. Restaurantes de la zona colaboran con nosotros en jornadas gastronómicas que organizamos y nosotros hacemos lo propio en sus fogones. El paquete tiene una duración de cinco días y, la verdad, los tenemos muy ocupados.

¿Y la oferta cultural?

Este paquete dura tres días y tiene su origen en el legado del pintor norteamericano Gino Hollander, que pasó una larga temporada por el Valle del Guadalhorce. Durante su estancia en España, atesoró una importante colección de objetos de arte, restos arqueológicos, mobiliario y pinturas propias que, finalmente, cedió al municipio de Pizarra para erigir el museo municipal que se encuentra en las instalaciones de Cortijo del Arte. No es una pinacoteca al uso ya que cuenta con obras del artista muy cotizadas y piezas de gran valor artístico. De ahí viene el nombre de Cortijo del Arte. Al margen de ello, el hotel organiza cada 21 días una exposición de un pintor. Y una de las habitaciones las decoramos luego con obras suyas. Mantenemos acuerdos con diferentes museos de Málaga para traer aquí visitantes y viceversa. También organizamos visitas guiadas al casco histórico de Antequera y Ronda.

Uno de los platos que puedes disfrutar en el restaurante del Hotel Cortijo del Arte, en Pizarra.

¿Alguna novedad este año?, ¿alguna inversión?

Pues estamos en plena renovación de las habitaciones del hotel. El objetivo es darles un salto de calidad y añadirles un mobiliario más exclusivo. Al mismo tiempo, vamos a ampliar de 18 a 21 el número de habitaciones con que cuenta Cortijo del Arte, unas obras que concluirán, esperemos, a final de año.

La cocina es un aspecto muy importante en el hotel, ¿no es cierto?

Es un elemento fundamental de la oferta de Cortijo del Arte. De cara a la clientela extranjera, ofrecemos una carta mediterránea donde, todo sea dicho, es más complicado moverse en cocina local. Con todo, estamos renovando la carta e introduciendo platos tradicionales con un toque diferente. No en vano, pertenecemos a Sabor a Málaga. Soy originario de San Sebastián y siempre he sido consciente del verdadero valor que tiene la gastronomía.

¿Qué vinculación tienen con Sabor a Málaga?

Estamos en Sabor a Málaga y queremos potenciar los productos del Valle del Guadalhorce. Ahora mismo, estamos ensayando nuevos platos y una manera distinta de presentarlos. Le pongo un ejemplo, nuestra idea es emplatar una carrillada tradicional y, junto a ella, otra receta de carrillada actualizada y con un aspecto más moderno. Lo mismo con los callos, que se sirven en forma rectangular cubierta por un empanado muy fino elaborado con harina de garbanzos. De cualquier modo, manteniendo el sabor original en ambas presentaciones.

¿Qué filosofía quiere transmitir en Cortijo del Arte?

Llevo la propiedad desde el mes de julio del año pasado y estamos trabajando para que sea un hotel diferente al resto de establecimientos rurales y de interior. Mi idea es que sea original y ligado al arte. Nuestro compromiso es convertir Cortijo del Arte en una especie de Relais-Chateâux. Darle ese toque especial que necesita. Y, créame, el punto de partida es muy bueno. Las instalaciones son preciosas.

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Redactor todoterreno con más de 15 años de experiencia, en el mundo de la gastronomía, el turismo y la economía. Explorador incansable de los sabores, las cocinas del mundo y los nuevos hallazgos culinarios. Siente pasión por todo lo que rodea al mundo del vino y la enología. También de los productos de temporada y kilómetro 0, lo que viene en denominarse ‘slow food’. Hace suyas unas palabras de Cicerón: “el placer de los banquetes debe medirse no por la abundancia de los manjares, sino por la reunión de los amigos y por su conversación”.