Senderismo para empezar el año en forma

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Desde cortos paseos llanos a empinados caminos hasta los ‘techos’ de Málaga

Desde cortos paseos llanos a empinados caminos hasta los ‘techos’ de Málaga. Los que quieran coger la forma en el arranque del año 2020 tienen mucho dónde elegir. Eso sí, obviamente, cada uno se tendrá que adaptar a su condición física y al tiempo disponible para la práctica de esta actividad en plena naturaleza.

Los que nunca se han atrevido con el senderismo o hace mucho tiempo que no lo practican se tendrán que decantar por las rutas más sencillas y cortas para ir cogiendo el ritmo. Hay mucho donde elegir. 

Aunque quizás el invierno, en general, no sea la estación más idónea por ser la estación con temperaturas más bajas, una gran parte de la oferta senderista para este grupo está en la costa. A falta de algunos tramos para que esté concluida, hoy se puede hacer a pie o incluso en bicicleta la mayor parte de la denominada Senda Litoral de Málaga. 

Senda Litoral de Málaga

Tanto en la franja oriental como en la occidental aguardan recorridos muy recomendables y, en algunos casos, trepidantes, como los que pasan por los túneles de El Cantal (Rincón de La Victoria) y La Araña (Málaga Este) o las singulares pasarelas de madera que aguardan en La Cala de Mijas, Casares o Manilva. Eso sí, buena parte del recorrido discurrirá por los paseos marítimos existentes previamente. En cualquier caso, todos esos tramos son recomendables en algunos de esos días soleados y casi primaverales que regala en la provincia de Málaga su particular climatología en invierno.

Entre lagunas, embalses y montañas

Otras opciones llanas y sencillas son las rutas que discurren en torno a las lagunas y embalses de la provincia. Entre las primeras, están las de Fuente de Piedra, Archidona o Campillos, que además de ofrecer espectaculares paisajes enseñan una buena parte del atractivo ornitológico del interior. Otras opciones similares son las rutas que aguardan en la Desembocadura del Guadalhorce o en el entorno de la presa de La Viñuela.

Para los ya iniciados, el abanico es aún, si cabe, mayor. Málaga, debido a su orografía, es una de las provincias más atractivas para patearse las montañas. Desde una subida al Torcal Alto (desde el aparcamiento que hay junto a la carretera de acceso) hasta el ascenso a las principales cimas de la provincia hay mucho por recorrer.

Las subidas a La Maroma, la cumbre más elevada de la provincia, o a La Torrecilla, la segunda en el ránking, son, a priori, las más atractivas para aquellos que quieren afrontar retos en forma de acentuadas pendientes. En ambos casos, hay más de tres posibles ascensos, todos ellos de dificultad elevada, pero relativamente superables si hay buena condición física -y algo de psicólógica-. Además de estas dos, hay otras que sin ser tan elevadas pueden ser incluso más duras, como es la Cuesta del Cielo o la subida a la cima Lucero, en la sierra de Almijara. Otras posibilidades elevadas en Málaga son El Chamizo, El Grajo o La Alcazaba.

Eso sí, en invierno, habrá que tener muy en cuenta la meteorología y desistir en el caso de que haya posibilidad de precipitaciones o de vientos fuertes. Otro problema que puede aparecer en estas cimas son las nevadas, tan atractivas como peligrosas si no se va con el equipamiento y conocimiento necesarios. En algunos casos, las señales que nos indican el camino pueden estar bajo la nieve y provocar extravíos poco deseados.

La Gran Senda de Málaga

También hay opciones con menos pendientes, pero de mayor longitud, como se proponen en muchas etapas que, a su vez, componen los grandes recorridos de la provincia de Málaga. Hoy el más conocido -y el más joven- es la conocida como Gran Senda de Málaga, un itinerario circular que tiene más de 35 recorridos distintos. Convergentes o cercanas a algunas de sus etapas están otras propuestas más reducidas, pero igualmente interesantes, como El Camino Mozárabe, la Gran Senda del Guadalhorce, la Gran Senda de la Serranía de Ronda o el gran recorrido que une a los pue blos de la Sierra de las Nieves.

A todo esto habrá que añadir los senderos locales y los pequeños recorridos homologados que hoy están disponibles en muchos municipios malagueños. En definitiva, cientos de posibilidades para los que quieran patearse Málaga para ponerse en forma.