Torremolinos: mucho más que playa y ‘pescaíto frito’

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La imagen de Torremolinos lleva décadas asociada a sus playas y su ‘pescaíto’ frito, pero en los últimos años este municipio, pionero en el turismo de la Costa del Sol, ha sabido renovarse y poner en valor sus principales atributos. En este recorrido, se podrá conocer no sólo su importante oferta de ocio sino también sus sorprendentes paisajes, sus espectaculares zonas verdes o su patrimonio histórico (Casa de Los Navajas). Para ello se recorrerá tanto el centro de la ciudad como sus playas o la parte de su territorio que llega a la sierra.

Lo que hace a mediados del siglo pasado era un humilde barrio de pescadores hoy se ha convertido en uno de los referentes turísticos de todo el país, gracias a su completa oferta para visitantes nacionales y foráneos. La localidad se ha convertido en uno de los principales baluartes en turismo hotelero y residencial gracias a sus atractivos, que van mucho más allá de sus cuidadas playas o de su típica gastronomía. Parques y jardines históricos, restos de una antigua fortaleza, concurridas calles comerciales, modernos recintos deportivos o sorprendentes miradores naturales desde su sierra son tan sólo la punta del iceberg de esta villa malagueña de la Costa del Sol.

En la franja litoral de Torremolinos reside desde mediados del siglo pasado el éxito de su fórmula turística. Allí se encuentra uno de los pilares fundamentales de su oferta, el conjunto que conforman sus cuidadas playas, su atractivo paseo marítimo y sus clásicos chiringuitos, donde se puede saborear el famoso ‘pescaíto’ frito. De toda esa franja costera, la playa más emblemática es la de la Carihuela, muy concurrida en temporada alta, que en Torremolinos es prácticamente todo aquel día en el que brilla con fuerza el sol. En su extremo occidental, se encuentra la playa de los Álamos, donde se concentran actualmente numerosos pubs y chiringuitos de ambiente más juvenil tanto de noche como de día.

A estas playas hay que sumar otras muy populares como Playamar, El Bajondillo o El Saltillo. Todas ellas están unidas por un cómodo y bien equipado paseo marítimo, que invita siempre a un recorrido sosegado para un mejor disfrute del Mediterráneo. Allí se pueden ver la escultura «Mujeres corriendo por la playa», de indudable estilo picassiano.

El casco histórico de Torremolinos presume de ser un verdadero centro comercial abierto. No en vano, gira en torno a la siempre concurrida calle San Miguel, donde es posible encontrar un amplio abanico de establecimientos. Lo mismo ocurre con otros espacios cercanos, como las plazas de la Nogalera y de la Independencia, entre otras. En la propia calle San Miguel se puede ver uno de los principales vestigios históricos de la localidad, la torre de Pimentel, construida durante la época nazarí en una verdadera atalaya en la que se divisa buena parte de la costa malagueña. A pocos metros de allí se puede visitar la principal parroquia de este municipio malagueño, la iglesia de San Miguel Arcángel.

Parque de la Batería

En los últimos años, Torremolinos ha puesto en valor algunos de sus vestigios históricos para convertirlos en auténticos vergeles. Es el caso del llamado Parque de la Batería, que con una superficie de 74.000 metros cuadrados, se convierte en una de las grandes zonas verdes de la Costa del Sol. Situado cerca de Montemar, este enclave cuenta con varios caminos y senderos secundarios que invitan a recorrer todos sus rincones e infraestructura, como un inmenso lago y su torre mirador. En este recinto también se podrán ver los cañones usados en la batería defensiva que se instaló en aquel punto en el año 1.937.

Parque de la Batería.

Por otra parte, también se puede visitar en el entorno del Palacio de Congresos de Torremolinos el jardín botánico del Molino de Inca, que tiene una superficie de 40.000 metros cuadrados. El principal atractivo está en ver allí más de medio millar de especies botánicas distintas y un restaurado molino de harina. En torno a ellos, hay pequeños lagos, saltos de agua y un laberinto natural de distintas plantas.

Lo que más puede llamar la atención en el entorno de Torremolinos es su parte de sierra y sus rutas de senderismo. En la zona norte se puede ver el entorno de la Cañada del Lobo, donde se pueden hacer algunas rutas de senderismo que recompensan con inconmensurables vistas panorámicas de Torremolinos. También se puede ascender hasta la cima de la sierra, el pico Jabalcuza, que separa a la localidad del pueblo malagueño de Alhaurín de la Torre.

Es de visita obligada el mirador de la Cañada del Lobo, al que se puede llegar en vehículo desde el cementerio situado en la salida de la autovía a la altura de Arroyo de la Miel. En este año 2017 que acaba de comenzar se pretende poner en funcionamiento el denominado Camino del Agua, que servirá para enlazar la Senda Litoral con la Gran Senda de Málaga a través de un itinerario que parte desde la costa y llega hasta el punto más elevado de la sierra torremolinense.

Torremolinos cuenta en su zona norte con una importante infraestructura tanto deportiva como de ocio. Junto a los Pinares, se encuentran tanto Crocodile Park como Aqualand. Más al norte se puede visitar la villa deportiva, equipada con pistas cubiertas y al aire libre y el auditorio municipal. También en el casco urbano se puede disfrutar de la naturaleza en el frondoso Pinar, situado junto al complejo deportivo de Torremolinos.

Cómo llegar

Para ir hasta Torremolinos desde Málaga existen varias opciones, como la carretera de circunvalación de la A-7, llamada también ‘hiperronda’, o la antigua N-340 desde la avenida de Velázquez. La localidad, que está también próxima al aeropuerto de Málaga, cuenta con conexión ferroviaria de la línea de Cercanías de Renfe y muy buena comunicación a través de autobuses interurbanos con Málaga y otras localidades malagueñas de la Costa del Sol.

Vista de Torremolinos.

Dónde comer

El ‘pescaíto’ frito es junto a los espetos de sardinas y otros productos del mar la principal referencia gastronómica de Torremolinos. De hecho, hay quien asegura que este concepto de fritura de pequeños pescados se acuñó en la playa de la Carihuela en la década de los años sesenta. Hoy en día sus chiringuitos y buena parte de los restaurantes de la zona siguen presumiendo de ofrecer la mejor versión de esta forma de cocinar boquerones, calamaritos, calamares o adobos de pintarroja, entre otros pescados.

En la parte baja de calle San Miguel, frente a la torre de Pimentel, se puede ir a una de las bodegas más tradicionales de la villa, El Colmao, donde se puede degustar un vino dulce que lleva el nombre del establecimiento.

En los últimos años también han abierto en la localidad establecimientos con productos de calidad y un recetario más innovador. Es el caso del Tres Catorce, situado frente a la conocida urbanización La Colina. En este restaurante no faltan los productos elaborados en la provincia y los platos inspirados en un recetario tradicional que se han puesto al día.

Dónde hospedarse

La red de establecimientos de hostelería del municipio de Torremolinos es una de las más importantes de la Costa del Sol. En su casco urbano se pueden encontrar decenas de hoteles de cuatro estrellas, donde prima la relación calidad precio. Además, existen hoteles de inferior categoría (tres y dos estrellas, fundamentalmente), pensiones, apartamentos turísticos e incluso alojamientos rurales. Estos últimos son el albergue y el refugio de la Cañada del Lobo, situado en lo alto de la sierra torremolinense.